
Con el paso del tiempo, la rumba flamenca ha ido superando en popularidad a los demás estilos flamencos. La rumba es, junto con las sevillanas, el estilo de raíz andaluza que goza de más aceptación. Por su entonación pegadiza, su espíritu festero y su sonido acompasado, la rumba es una invitación constante al baile. Su ámbito se extiende desde los tablaos a las discotecas, y la interpretan tanto cantaores de ley como agrupaciones orquestales y grupos influenciados por el pop y el rock. La rumba es el son flamenco festero de hoy. Como cante flamenco era desconocido hace poco más de medio siglo, pero los gitanos de Cataluña lo divulgaron a partir del año 1940. En la actualidad, aunque no goza de estimación entre los verdaderos aficionados, sí es enormemente popular en todo tipo de fiestas. Aunque carece de verdadera hondura y de autenticidad flamenca, se ha convertido en el símbolo universal del flamenco entendido al modo turístico y frívolo. Las rumbas son muy rítmicas y bailables y admiten continuamente la improvisación.
El origen de la rumba
Etimológicamente, la palabra rumba es una onomatopeya que expresa un ruido que vibra y retumba. De rumba deriva también rumbo, que significa pompa, ostentación. En Cuba se dio el nombre de rumba a cierto baile popular y la música que lo acompaña. Este ritmo, de origen afrocubano, se extendió luego a otros países americanos y europeos, y lógicamente a España, donde dio lugar a un cante folclórico aflamencado, que es el que nos ocupa.
Aflamencamiento de la rumba
En el proceso de aflamencamiento de la rumba fue de vital importancia el trasvase humano producido por las relaciones comerciales entre los puertos de La Habana y Cádiz, y que se acentuó a finales del sigo XIX, con el ir y venir de toreros gaditanos y sevillanos que se embarcaban hacía América para actuar en sus plazas. Algunos eran excelentes cantaores que dieron un matiz flamenco a la rumba. Destacar los nombres de Pepa de Oro, hija de Paco de Oro, torero de Cádiz y de las familias Ortega y Espeleta. Un hecho de indudable importancia en la popularización de estos cantes fue la pérdida de Cuba, que provocó un sentimiento de añoranza y la evocación de sus canciones como referencia a tiempos mejores. Esta añoranza coincidió con el auge de los espectáculos de varietés. Fueron especialmente las cupletistas quienes contribuyeron a la popularidad de las músicas de América. Recordar a las famosísimas Chelito, Rosario Soler, María La Cubana, Flory y Marta Oliver. La rumba tomó definitivamente carácter flamenco cuando comenzó a ser interpretada en la parte más festera de los cafés cantantes (cafés con un pequeño escenario donde tenían lugar actuaciones musicales) y muy especialmente en las reuniones íntimas de los colmaos (tabernas), sobre todo en el colmao madrileño de Los Gabrieles.
La rumba flamenca se empezó a divulgar en discos con las voces de Bernardo el de Los Lobitos -posiblemente el primero que grabó el estilo- La Niña de los Peines, Manuel Vallejo y el cuadro flamenco de La Coja. Posteriormente El Sevillano, El Mani, Canalejas de Puerto Real, Angelillo y El Cojo de Huelva también grabaron rumbas en disco. El matiz flamenco quedó fijado en la rumba en el primer tercio del siglo XX. Poco a poco, la rumba, ya convertida en uno de los estilos flamencos, fue ganando terreno y popularidad y su práctica se extendió a diversos escenarios artísticos: teatros, tablaos y salas de fiesta, especialmente a partir de los años cincuenta.
Baile
Procede de un baile cubano. Se popularizó en España través del teatro y los espectáculos de variedades, de donde la toman los interpretes flamencos, prestándole un aire festero entre el tango y la bulería. Cuando es representada por artistas flamencas, presenta en el baile un predominio manifiesto de lo gitano (energía vital, pasión, movimientos violentos) sobre lo andaluz (punteados, movimientos armónicos, gracia), y contiene un gran número de desplantes y movimientos convulsivos y de torsión. La rumba flamenca tradicional ha seguido siendo el territorio de la bailaora que suele bailar sola. El compás es de cuatro tiempos:
1 2 3 4/ 1 2 3 4/ 1 2 3 4
Guitarra
Generalmente es el guitarrista el que sigue el invariable patrón acompañante en un rayado (rasgueado semipercutivo), lo que en Cuba a veces se llama “tumbao” y que es elemento imprescindible en toda la música sonera. Aunque en el flamenco predomina la escala andaluza, sobre lo tonal (escalas mayor y menor), todos aquellos géneros de influencia americana llevan impreso el carácter tonal. Una innovación rítmica, característica de las rumbas catalanas, es la técnica de la llamada “guitarra ventilador”. Se considera a Antonio González ‘El Pescaílla’ su inventor. Se trata de un estilo que, a veces acompañado por palmas y percusión, trata de sintetizar el complejo polirrítmico de las expresiones musicales cubanas.
Cante
Es un cante folklórico aflamencado que pertenece al grupo de los cantes de ida y vuelta, como la guajira, la colombiana, la milonga y la vidalita, formas musicales procedentes de Hispanoamérica y que han sido incorporadas al flamenco. Los flamencólogos lo clasifican como un género chico o menor. En la discografía anterior a 1935, solamente se encuentran grabaciones de este estilo a cargo de La Niña de los Peines, Bernardo el de los Lobitos y Manuel Vallejo, aunque hay que citar de aquella época a otros de sus intérpretes, entre ellos José Ortega, Diego Antúnez y Pepe de la Matrona. En los años cincuenta, los gitanos catalanes pusieron de moda este cante; ‘El Pescaílla’ y Peret son algunos de sus más significativos intérpretes. También Madrid tiene su escuela, la de Caño Roto; Manzanita es el más conocido rumbero de la capital de España. Las coplas suelen ser de cuatro versos generalmente heptasílabos y a veces octosílabos.
Info encontrada en:
http://www.zambra.com/es/revista/temas/rumbaflamenca.html http://www.esflamenco.com/palos/esrumba.html
El origen de la rumba
Etimológicamente, la palabra rumba es una onomatopeya que expresa un ruido que vibra y retumba. De rumba deriva también rumbo, que significa pompa, ostentación. En Cuba se dio el nombre de rumba a cierto baile popular y la música que lo acompaña. Este ritmo, de origen afrocubano, se extendió luego a otros países americanos y europeos, y lógicamente a España, donde dio lugar a un cante folclórico aflamencado, que es el que nos ocupa.
Aflamencamiento de la rumba
En el proceso de aflamencamiento de la rumba fue de vital importancia el trasvase humano producido por las relaciones comerciales entre los puertos de La Habana y Cádiz, y que se acentuó a finales del sigo XIX, con el ir y venir de toreros gaditanos y sevillanos que se embarcaban hacía América para actuar en sus plazas. Algunos eran excelentes cantaores que dieron un matiz flamenco a la rumba. Destacar los nombres de Pepa de Oro, hija de Paco de Oro, torero de Cádiz y de las familias Ortega y Espeleta. Un hecho de indudable importancia en la popularización de estos cantes fue la pérdida de Cuba, que provocó un sentimiento de añoranza y la evocación de sus canciones como referencia a tiempos mejores. Esta añoranza coincidió con el auge de los espectáculos de varietés. Fueron especialmente las cupletistas quienes contribuyeron a la popularidad de las músicas de América. Recordar a las famosísimas Chelito, Rosario Soler, María La Cubana, Flory y Marta Oliver. La rumba tomó definitivamente carácter flamenco cuando comenzó a ser interpretada en la parte más festera de los cafés cantantes (cafés con un pequeño escenario donde tenían lugar actuaciones musicales) y muy especialmente en las reuniones íntimas de los colmaos (tabernas), sobre todo en el colmao madrileño de Los Gabrieles.
La rumba flamenca se empezó a divulgar en discos con las voces de Bernardo el de Los Lobitos -posiblemente el primero que grabó el estilo- La Niña de los Peines, Manuel Vallejo y el cuadro flamenco de La Coja. Posteriormente El Sevillano, El Mani, Canalejas de Puerto Real, Angelillo y El Cojo de Huelva también grabaron rumbas en disco. El matiz flamenco quedó fijado en la rumba en el primer tercio del siglo XX. Poco a poco, la rumba, ya convertida en uno de los estilos flamencos, fue ganando terreno y popularidad y su práctica se extendió a diversos escenarios artísticos: teatros, tablaos y salas de fiesta, especialmente a partir de los años cincuenta.
Baile
Procede de un baile cubano. Se popularizó en España través del teatro y los espectáculos de variedades, de donde la toman los interpretes flamencos, prestándole un aire festero entre el tango y la bulería. Cuando es representada por artistas flamencas, presenta en el baile un predominio manifiesto de lo gitano (energía vital, pasión, movimientos violentos) sobre lo andaluz (punteados, movimientos armónicos, gracia), y contiene un gran número de desplantes y movimientos convulsivos y de torsión. La rumba flamenca tradicional ha seguido siendo el territorio de la bailaora que suele bailar sola. El compás es de cuatro tiempos:
1 2 3 4/ 1 2 3 4/ 1 2 3 4
Guitarra
Generalmente es el guitarrista el que sigue el invariable patrón acompañante en un rayado (rasgueado semipercutivo), lo que en Cuba a veces se llama “tumbao” y que es elemento imprescindible en toda la música sonera. Aunque en el flamenco predomina la escala andaluza, sobre lo tonal (escalas mayor y menor), todos aquellos géneros de influencia americana llevan impreso el carácter tonal. Una innovación rítmica, característica de las rumbas catalanas, es la técnica de la llamada “guitarra ventilador”. Se considera a Antonio González ‘El Pescaílla’ su inventor. Se trata de un estilo que, a veces acompañado por palmas y percusión, trata de sintetizar el complejo polirrítmico de las expresiones musicales cubanas.
Cante
Es un cante folklórico aflamencado que pertenece al grupo de los cantes de ida y vuelta, como la guajira, la colombiana, la milonga y la vidalita, formas musicales procedentes de Hispanoamérica y que han sido incorporadas al flamenco. Los flamencólogos lo clasifican como un género chico o menor. En la discografía anterior a 1935, solamente se encuentran grabaciones de este estilo a cargo de La Niña de los Peines, Bernardo el de los Lobitos y Manuel Vallejo, aunque hay que citar de aquella época a otros de sus intérpretes, entre ellos José Ortega, Diego Antúnez y Pepe de la Matrona. En los años cincuenta, los gitanos catalanes pusieron de moda este cante; ‘El Pescaílla’ y Peret son algunos de sus más significativos intérpretes. También Madrid tiene su escuela, la de Caño Roto; Manzanita es el más conocido rumbero de la capital de España. Las coplas suelen ser de cuatro versos generalmente heptasílabos y a veces octosílabos.
Info encontrada en:
http://www.zambra.com/es/revista/temas/rumbaflamenca.html http://www.esflamenco.com/palos/esrumba.html